EL PRECIO DE HABER SIDO CONTEMPORÁNEO DE BACH
Haber sido contemporáneo de un grande como Bach, significó para Telemann, que su figura fuera valorada durante los siglos XIX, XX y lo que va del XXI, casi exclusivamente por el círculo conformado por la elite de los amantes del género Barroco.
Pocos saben acerca de la gran trascendencia que como compositor Telemann tuvo en Alemania y en la región durante su vida.
Tal fue el prestigio del músico, que los cargos más importantes del medio le fueron asignados recibiendo el reconocimiento y respeto de parte de sus colegas.
El mismísimo Bach recibió de Telemann en una oportunidad, un ofrecimiento especial para ocupar un importante cargo de compositor en una iglesia, que el músico de Eisenach aceptó encantado.
Telemann era tan respetado como compositor en su época y entorno, que se puede decir que le "sobraban" los trabajos.
La historia comete injusticias como esta al considerar a determinadas figuras como eje central de un período.
Es así que Bach fue descubierto y valorado por Mendelsohnn en el siglo XIX, dando lugar a partir de ese hecho, la consideración universal de su genio como padre del idioma musical moderno.
Mattheson, el historiador musical más importante del siglo XVIII, llamó a Telemann "sencillamente el compositor más grande de todos los tiempos".
El famosos diccionario de música Stoessel del año 1737 dedicó tres páginas enteras a Telemann a la vez que dedicaba a Bach,tres renglones.
Telemann disponía indudablemente de un sentido por el color instrumental que era desconocido por sus grandes contemporáneos.
Su música nos transmite una idea de plácido bienestar, de claridad espiritual y mucho ingenio.
Nunca recibió educación musical formal y a pesar de ello, obtuvo los puestos musicales más altos en Leipzig, Frankfurt y Hamburgo.
